sábado

-llegó la hora de interpretarme a mí misma-
nos dice nacha reloaded en tapa de la semanario

viernes

a la pastalinda

esto no se arregla con globulitos dr müller

miércoles

-cierto que facebook puede afectar* las emociones humanas-

en el freezer de mi mente estás vos
congelada y hermosa para mí

yo sigo igual
musical

distraigámonos


*dame hielo ó abrazame

lunes

calamar gigante n8

vestida de señora caminé hasta la rural para sacar las entradas de arteBA. apenas llego me meriendo una cola de todo el predio más media cuadra por sarmiento.
asique me fui pensando que era una señal divina; que ya tres días de confite con mi amiga y su novio es toomuch. el viejo de atrás se ve que decidió lo mismo al mismo tiempo y que casualmente también resolvió tomarse el sesenta ya que el cielo estaba goteando. que coincidencia! que también quisiera correr el 95 en reemplazo del ausente sesenta, al igual que bajarse en la misma parada y caminar por juncal para el mismo lado.
porque resulta, que a mí me rompen mucho las bolas estos viejos chotos findesemaneros, y se ve que también trabajan los feriados.
pues bien
me dí vuelta en la esquina de uriburu e increpé
-me estás siguiendo que querés
y el muy pervert me escaneó de arriba a abajo y se fué nomás.
en dirección opuesta, claro. como corresponde.

mi abuelo diría: a esos* hay que meterlos en una bolsa y darles con un palo.

*esos: grupo amplio donde también entran los pelilargos, los con arito, los que usan ropa rotosa, los que no estudian ni trabajan, los artistas capáz que también.
y eso que no conoció a los floggers.

domingo

menem lo hizo

el éxito
de la publicidad actual
radica
en
que tan
directamente proporcional
es
a la década del ochenta.

media pila loco, que chayan ni que ocho cuartos.

*y ahora resulta que a gran cuñado entra el mismísimo carlosaúl. listorti.

jueves

dígale no! al mp3 en el súper

yerba
toallitas
dulce de leche

diez menos cuarto pé éme.
compré solamente la yerba y nosequehuevadamás tipo agua de manzana en envase pet de 330 ml, divina.
las voladoras* las terminé comprando media hora más tarde en el maxirobo de la esquina y creo que en realidad son pañales para adulto.
el dulce de leche era para probar junto a F, la soberbia, impactante -y asumimos fantástica- jeringa inyectora que me regaló. sólo para que los muffins tengan relleno, lease dulce de leche.
es pornográfica y viene con 17 picos decoradores -ni 15 ni 18 ni 20 ni 25, 17 te trae-.
no había en el kiosco y no pudimos incursionar, una vez más.
terminamos la temporada, también, una vez más.
y saben una cosa?
son todos putos.



*voladoras: dícese de las toallitas femeninas con alas, término nacido en el sur de la provincia de bs as durante cumpleaños de 15 cuando grupo de sexo masculino encontró paquete de siempre libre en cartera de marianela. y claro, eran de las con alas.

martes

resisto al archivo
chequeame.

domingo

ya no pienso en el matambre
ni le temo al vacío

y hoy dárgelos estaba vestido de paje.

viernes

si no le cierra fin de mayo
y solo compra con recelo
coma pelo
coma pelo

miércoles

el budín de panadería es la carne picada de la factura

martes

el chiste del muffin terminó redituando
accesible para el bolsillo del caballero
y el monedero de la dama

sábados en plaza hussay
a módicos dos pé

hay de posmo-limón con amapola
fabulosa vainilla multicolor
y el sensacional con pepas de chocolate

lunes

*
garrapata de amor
come, muerde sobre ambos
gata gula de gol
gimiendo eternos
*
caramelo soy
sobre tu altar rosado
clan de ritmos rotos
crío cerdos, como cachos
*

viernes

el reino olvidado

el primo josé es un ser especial, siempre lo fué. un lumpen con todas las letras. desde pibe que le iba mal en todo. era artista, pensador, hablaba lento, usaba polera. la segunda vez que dejo la carrera de psicología mi tío lo echó de la casa bajo el slogan ó estudias ó laburas, con los porros a otro lado. ahí fue que se mudó a lo de mi abuela, que es una genia. vivía en el cuartito, un mini hábitat aislado del resto de la casa. yo era más chica y lo odiaba, el primo josé se encerraba en el cuartito a fumar, a comer, a garchar, a tocar la guitarra. ponía la música al palo, ratones paranoicos, metallica, los guns, black sabbath, rata blanca.
de ahí mi recuerdo de rata blanca. era re fan el primo josé, me acuerdo los afiches y más que nada lo que me generaban, esa cosa medio mitológica pero de duendes y hadas del bolsón, con pelo largo y olor a sahumerio. el pelo lacio de barilari, y esa voz. dios.
la última vez que tuve noticias de él fue por una postal que mandó desde menorca diciendo que siguen saltando ilegalmente de isla en isla con su novia, pero que todo lindo lindo.

*elpicosaludo: justo con la gripe del chancho en boga, tremendo timing.
*tudubomtudulegal: iría con un rifle entro por el techo y ametrallo.
*la que hay muchos nenes y la madre dice danieeeel: mebrotodeodio.

jueves

de cronopios y de famas
*pepe: me dí cuenta que me gusta lo que no existe.

miércoles

-de modo que ni quería-

ya llegando a esmeralda y corrientes me reía y pensaba, que tristeza microcentro, esta calle lumpen e ilegal. resulta que micaela se comunicó conmigo para una entrevista que resultó ser grupal, para un puesto de telemarketer, ventas a españa de un producto que ella misma catalogó de raro. un paquete de sorteos que se los vendés en euros y si en tres meses no ganan les devolvemos todo su dinero y un 4% más. divague. subo al sexto piso de un edificio gris húmedo con olor a alfombra mojada y a culo. en un único ambiente de seis por seis, un complejo de boxes y pibitos gritando, un gallinero. espera por acá, ponete cómoda me dijo, ingresandome en un cubículo de uno por uno con: una máquina de café, un dispenser que perdía y baldes llenos de agua que mojaban la alfombra, tres sillas, dos rotas, cuatro nenas con curriculum vitae en mano y nerviosas por su primer trabajo. llegaron un par más pero ninguno paraconquienpudiese complotarme aunque sea con una mueca de quebizarroestopordios. cuando completamos los quince a entrevistar, pasamos al cubo anexo, una especie de pecera con puertas anuladas al mejor estilo eldocke, un pizarrón, lugares improvisados con sillones, sillas y bancos, y el toque alusivo: un poster de españa con los dibujos de los lugares que se estaba despegando, queriendo huír igual que yo.
nadie de los quince me peló para el complot, micaela hablaba rápido, el excite del coordinador pensé, cómo se llega a esto: presentensé, es fundamental y lo voy a evaluar, cuenten si viven con sus familias ó solos, cuantos años tienen, cuales son sus hobbies, porque eligieron este trabajo (?!).
terminado el evento, se nos dijo que esperemos el llamado a la tarde, los que queden ya mañana empiezan con la capacitación. se les llama al celular, sino atienden, se los llama al fijo, si no están, se les manda un mail.

más triste que todo eso, es que micaela no me llamó ni al móvil, ni a mi casa ni me mandó ningún mail.
ni en un callcenter me quieren.
todavía no defino si eso es bueno ó malo.
bizarro seguro, hasta gracioso diría.

lunes

señor
yo no soy digno de que entres en mi casa
pero una palabra tuya bastará para sanarme

****

domingo

En lo que creo

por J. G. Ballard


Creo en el poder de la imaginación para rediseñar el mundo, para liberar la verdad que vive dentro nuestro, para contener la noche, para trascender a la muerte, para encantar a las autopistas, para congraciar a los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos.

Creo en mis propias obsesiones, en la belleza del choque de autos, en la paz del bosque sumergido, en la excitación de un balneario desierto, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos para coches de varios pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.

Creo en las pasarelas olvidadas de Wake Island, que apuntan al Pacífico de nuestras imaginaciones.

Creo en la misteriosa belleza de Margaret Thatcher, en el arco de sus fosas nasales y el brillo de su labio inferior; en la melancolía de los conscriptos argentinos heridos, en las sonrisas hechizadas del personal de las estaciones de servicio; en mi sueño sobre Margaret Thatcher siendo acariciada por ese joven soldado argentino en un motel olvidado, observados por un empleado de estación de servicio tuberculoso.

Creo en la belleza de todas las mujeres, en la perfidia de sus imaginaciones, tan cercana a mi corazón; en la unión de sus cuerpos desencantados con las encantadas cintas de las cajas de supermercado; en su cálida tolerancia a mis perversiones. Creo en la muerte del mañana, en un tiempo exhausto, en nuestra búsqueda de un nuevo tiempo en las sonrisas de las azafatas y los ojos cansados de controladores aéreos en aeropuertos fuera de temporada.

Creo en los órganos genitales de los grandes hombres y las grandes mujeres, en las posturas corporales de Ronald Reagan, Margaret Thatcher y Lady Di, en los dulces hedores que emanan de sus labios cuando se ponen frente a las cámaras de todo el mundo.

Creo en la locura, en la verdad de lo inexplicable, en el sentido común de las piedras, en la locura de las flores, en la enfermedad guardada para la humanidad por los astronautas del Apollo.

Creo en nada.

Creo en Max Ernst, Delvaux, Dalí, Tiziano, Goya, Leonardo, Vermeer, De Chirico, Magritte, Redon, Durero, Tanguy, Cheval, las Watts Towers, Boecklin, Francis Bacon, y todos los artistas invisibles que están en instituciones psiquiátricas del planeta.

Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en las intenciones asesinas de la lógica.

Creo en las mujeres adolescentes, en su corrupción por la propia postura de sus piernas, en la pureza de sus cuerpos desordenados, en los rastros de sus genitales dejados en baños de moteles gastados.

Creo en el vuelo, en la belleza del ala, y en la belleza de todo lo que alguna vez ha volado, en la piedra arrojada por el niño pequeño que lleva consigo la sabiduría de hombres de estado y parteras.

Creo en la amabilidad del escalpelo del cirujano, en la geometría sin límites de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la cháchara de los planetas, en lo repetitivo de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y el aburrimiento del átomo.

Creo en la luz que las grabadoras de video proyectan en las vidrieras de los negocios, en los conocimientos mesiánicos de los radiadores de los coches de showroom, en la elegancia de las manchas de aceite en los hangares de los 747 estacionados en aeropuertos.

Creo en la no existencia del pasado, en la muerte del futuro, en las infinitas posibilidades del presente.

Creo en la degeneración de los sentidos: en Rimbaud, William Burroughs, Huysmans, Genet, Celine, Swift, Defoe, Carroll, Coleridge, Kafka.

Creo en los diseñadores de las pirámides, del Empire State Building, del Fuehrerbunker de Berlín, en las pasarelas de Wake Island.

Creo en los olores corporales de Lady Di.

Creo en los próximos cinco minutos.

Creo en la historia de mis pies.

Creo en las migrañas, el aburrimiento de las tardes, el miedo a los calendarios, la traición de los relojes.

Creo en la ansiedad, la psicosis y la desesperación.

Creo en las perversiones, en el enamoramiento con los árboles, en las princesas, los primeros ministros, las estaciones de servicio abandonadas (más hermosas que el Taj Majal), las nubes y los pájaros.

Creo en la muerte de las emociones y el triunfo de la imaginación.

Creo en Tokio, Benidorm, La Grande Motte, Wake Island, Eniwetok, Dealey Plaza.

Creo en el alcoholismo, las enfermedades venéreas, la fiebre y la fatiga. Creo en el dolor. Creo en los chicos.

Creo en los mapas, los diagramas, los códigos, los juegos de ajedrez, los acertijos, la tabla de horarios de las aerolíneas, los indicadores de los aeropuertos. Creo en todas las excusas.

Creo en todas las razones.

Creo en todas las alucinaciones.

Creo en todas las furias.

Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones.

Creo en el misterio y la melancolía de una mano, en la amabilidad de los árboles, en la sabiduría de la luz.


*J. G. no murió el 20 de abril, sólo se fue de gira.